Burnout: el síndrome laboral
Burnout: the labor
syndrome
Ing. Karen Andrea Balladares Ponguillo, Mgs.
Universidad de Guayaquil
https://orcid.org/0000-0002-7235-1147
Ing. Félix Cristobal Hablick Sánchez, Mgs.
Universidad de Guayaquil
https://orcid.org/0000-0001-9967-2242
Recibido 23 enero 2017 – Aceptado junio – 2017
Resumen
El mundo laboral ha
experimentado una transformación importante en las últimas décadas en nuestro
contexto sociocultural. Así, las nuevas exigencias del trabajo y el desajuste
entre los requisitos del puesto de trabajo en las organizaciones y las posibilidades
de rendimiento de cada sujeto han originado la aparición de nuevos riesgos
denominados psicosociales, entre ellos el síndrome de burnout (agotamiento
emocional, despersonalización o deshumanización y falta de realización personal
en el trabajo), cuya prevalencia se ha ido incrementando, llegando a
convertirse en un problema social, por tanto, es de vital importancia definir
estrategias para reducir el Burnout. El presente trabajo investigativo tiene
como objetivo determinar estrategias para evitar el mencionado trastorno
psicológico. La metodología de investigación aplicada es de tipo documental y
descriptiva. La técnica utilizada en el estudio fue la de fichaje, la cual es
una forma de recolectar y analizar información proveniente de la investigación
documental y bibliográfica.
Palabras Claves: Burnout, clima laboral, agotamiento.
Abstract
The world of work has
undergone a major transformation in recent decades in our sociocultural
context. Thus, new job demands and mismatch between the requirements of the job
in organizations and performance capabilities of each subject have led to the
emergence of new risks called psychosocial, including burnout (emotional
exhaustion, depersonalization or dehumanization and lack of personal
accomplishment at work), whose prevalence has increased, becoming a social
problem, therefore, is vital to define strategies to reduce burnout. This
research work aims to determine strategies to avoid the mentioned psychological
disorder. The research methodology is documentary and descriptive. The
technique used in the study was that of signing, which is a way to collect and
analyze information from the documentary and bibliographical research.
Keywords: Burnout, work
environment, exhaustion.
Introducción
En la sociedad actual, en especial en el ámbito
laboral es común hablar del estrés laboral, agotamiento, así como adicción al
trabajo, adicional a estas características laborales se suma el síndrome de
burnout (también llamado simplemente "Burnout " o "síndrome del trabajador quemado"). Este síndrome es un padecimiento que a
grandes rasgos consistiría en la presencia de una respuesta prolongada de
estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e
interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica,
ineficacia y negación de lo ocurrido.
Según Gil Monte (2001) define al Burnout como:
Una respuesta al estrés laboral crónico integrado por
actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y
hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse
emocionalmente agotado. Esta respuesta ocurre con frecuencia en los profesionales
de la salud y, en general, en profesionales de organizaciones de servicios que
trabajan en contacto directo con los usuarios de la organización.
Es decir, suele darse con mayor frecuencia en aquellos
puestos de trabajo relacionados con atención a terceros, como docentes,
personal sanitario o personas que trabajan en atención al cliente y puede
llegar a ser motivo de baja laboral, ya que llega un momento en que el empleado
se encuentra física y mentalmente incapacitado para desarrollar su trabajo.
Materiales y Métodos
La metodología de investigación aplicada
es de tipo documental y descriptiva. Según Arias (1995) señala que la
investigación documental, “es un proceso basado en la búsqueda,
recuperación, análisis, critica e interpretación de datos secundarios, es
decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en fuentes
documentales: impresas, audiovisuales o electrónicas”. (p.25). Soportada bajo
una revisión documental de trabajos, estudios de seguimientos, origen, síntomas
y causas del síndrome de burnout, con el apoyo de artículos de google
académico, revistas indexadas, lo que permitió realizar el análisis del mismo.
La técnica utilizada en el
estudio fue la de fichaje, es una forma de recolectar y analizar información
proveniente de la investigación documental y bibliográfica. El análisis
secundario según Hernández consiste en "utilizar datos recolectados por otros
investigadores… En este caso es necesario tener la certeza de que los datos son
válidos y confiables, así como conocer la manera como fueron codificados.”
Resultados y Discusión
Origen
Esta patología, fue descrita por primera vez en 1969
por H.B. Bradley y al principio se denominó "staff burnout", para
referirse al extraño comportamiento que presentaban algunos oficiales de
policía que trabajaban con delincuentes juveniles. Posteriormente, en la década de los 70,
Herbert Freudenberger profundizó en dicho fenómeno e incorporó el término
"Burnout" al campo de la psicología laboral. Herbert, que trabajaba
como voluntario en una clínica para drogadictos en Nueva York, pudo observar
como muchos de sus compañeros, entre uno y tres años después de empezar a
trabajar allí, sufrían una pérdida de energía y motivación, junto con síntomas
como ansiedad y depresión.
A principios de los años 80, las psicólogas
norteamericanas C. Maslach y S. Jackson definieron el Síndrome de Burnout como
"un síndrome de cansancio emocional, despersonalización, y una menor
realización personal, que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto
con clientes y usuarios".
Síntomas
Los síntomas del Síndrome de Burnout son muy similares
a los síntomas asociados al estrés laboral de modo general, sin embargo, en el
caso del Burnout pueden aumentar de intensidad, especialmente en lo relacionado
con cambios de comportamiento o de carácter. Entre ellos, podemos encontrar:
Síntomas
a nivel emocional
-
Cambios en el estado de ánimo: Se trata de uno de los síntomas principales del
Síndrome de Burnout. Es frecuente que el trabajador se encuentre irritable y de
mal humor. En muchas ocasiones los buenos modales desaparecen y se generan
conflictos innecesarios con clientes y usuarios. La suspicacia o "estar a
la defensiva" y el sarcasmo suelen ser habituales. En algunas ocasiones
este cambio de actitud se produce en un sentido totalmente diferente, en el que
el trabajador simplemente muestra indiferencia hacia los clientes o usuarios, e
incluso hacia los compañeros.
-
Desmotivación: El trabajador pierde toda ilusión por trabajar. Las metas y
objetivos dejan paso a la desilusión y al pensamiento de tener que soportar día
tras día situaciones estresantes que superan sus capacidades y cada jornada
laboral se hace larga e interminable.
- Agotamiento
mental: El desgaste gradual que produce el Burnout en el trabajador, hace que
su resistencia al estrés sea cada vez menor, por lo que al organismo le cuesta
cada vez más trabajo hacer frente a los factores que generan ese estrés.
-
Falta de energía y menor rendimiento: Se trata de una consecuencia lógica del
punto anterior; como el organismo gestiona de modo deficiente los recursos de
que dispone, su capacidad de producción disminuye y el rendimiento por tanto
baja. Además, toda situación de estrés laboral prolongada en el tiempo, produce
a medio y largo plazo un deterioro cognitivo, lo que puede provocar pérdidas de
memoria, falta de concentración y mayor dificultad para aprender tareas o
habilidades nuevas.
Síntomas
a nivel físico
El Síndrome de Burnout no nos afecta sólo a nivel
psíquico, entre los síntomas a nivel físico que produce, podemos encontrar:
-
Afecciones del sistema locomotor: Es frecuente la aparición de dolores
musculares y articulares, que se dan como resultado de la tensión generada por
el estrés laboral y que por lo general están provocadas por contracturas
musculares.
-
Otras alteraciones psicosomáticas: como problemas gastrointestinales,
cardiovasculares, afecciones de la piel, dolores de cabeza o cefaleas, mareos, alteraciones
del apetito sexual y mayor riesgo de obesidad entre otros.
Consecuencias
del Síndrome de Burnout
Además de todos los síntomas vistos anteriormente, el
Síndrome de Burnout puede tener consecuencias como las siguientes:
-
Aumento del riesgo de alcoholismo o consumo de drogas: Se ha demostrado que el
estrés laboral aumenta el riesgo de conductas perjudiciales, como el consumo
alcohol, tabaco u otras drogas. En aquellos empleados en que el consumo ya
estaba presente, la tendencia es a incrementar el consumo.
-
Alteraciones del sueño: Al igual que otros tipos de estrés laboral, el
"Síndrome de Burnout", puede producir dificultades a la hora de
conciliar el sueño (insomnio), además, es frecuente que la persona tienda a
despertarse repentinamente en varias ocasiones a lo largo de la noche, con el
trastorno que ello ocasiona a quien lo sufre.
-
Bajada de las defensas: El "síndrome del trabajador quemado"
repercute negativamente sobre nuestro sistema inmunológico, haciendo que seamos
más propensos a sufrir enfermedades infecciosas provenientes del exterior.
Además un sistema inmune más débil prolongará la duración de las mismas una vez
que las hayamos contraído e incluso puede provocar situaciones más graves.
Además,
las consecuencias del "Burnout" se extienden más allá del propio
empleado y llegan a afectar a su familia, amigos y pareja e incluso pueden
ocasionar importantes pérdidas económicas a las empresas.
Para
saber más, puede consultar las consecuencias del estrés laboral.
Causas
del Síndrome De Burnout
Cualquiera de las siguientes causas puede desencadenar
una situación de "Burnout", especialmente cuando se dan por largos
periodos de tiempo y de modo continuado:
-
Puestos relacionados con atención al público, clientes o usuarios: Se da en
aquellos puestos de trabajo en los que el empleado se ve sometido a un contacto
continuo con clientes o usuarios, y por consiguiente, a un gran número de
quejas, reclamaciones o peticiones por parte de los mismos. Esto puede generar
grandes niveles de estrés en el trabajador y a la larga puede terminar por
afectar a su conducta. En la mayoría de ocasiones, un cliente insatisfecho o
descontento con el servicio prestado no suele ser demasiado agradable y esto
puede acabar "contagiando" la conducta del trabajador.
- Acoso
laboral: El acoso por parte de compañeros o superiores en el lugar de trabajo
también puede favorecer la aparición de este síndrome. El acoso laboral o
"mobbing" consiste principalmente en el maltrato psicológico de la
víctima para destruir su autoestima, muchas veces con el objetivo de que
abandone el puesto por propia voluntad. Si lo desea puede saber más en nuestra
sección sobre el acoso laboral.
-
Elevado nivel de responsabilidad: Algunos puestos de trabajo exigen un gran
nivel de atención y concentración sobre la tarea realizada. El más mínimo error
puede tener consecuencias desastrosas. Un ejemplo sería el del personal médico,
de cuyas manos muchas veces depende la vida de un paciente. Se trata de
profesiones sometidas a altos grados de estrés y por tanto propicias para
sufrir el Síndrome de Burnout.
-
Jornadas laborales o "turnos" demasiado largos: Otra de las causas
del "Burnout" son las jornadas demasiado largas. Trabajos en los que
el empleado debe mantenerse en su puesto por 10, 12 e incluso 16 horas, pueden
aumentar drásticamente la posibilidad de padecer este síndrome.
-
Trabajos muy monótonos: Paradójicamente, los puestos laborales aburridos,
repetitivos o carentes de incentivos también pueden ser causa del Síndrome de
Burnout. El trabajador no encuentra ninguna motivación en lo que hace y ésto le
causa frustración y estrés. A nadie le gusta pasar cientos de horas al mes
realizando una actividad que no le motiva en absoluto y con la que no se siente
cómodo. El estrés laboral y el Síndrome
de Burnout, comparten la gran mayoría de sus causas, si desea más información
puede consultar las causas del estrés laboral.
Tipos
de Burnout
Ante la disparidad de tipologías de Burnout existentes
en la literatura, David F. Gillespie (1980), propone una clasificación sencilla
en función de la conducta del trabajador: Burnout activo y pasivo.
Burnout
activo:
En
este tipo de Burnout, el empleado presenta comportamientos de resistencia
activa frente al Burnout y su conducta es asertiva, es decir, con iniciativa
para el cambio a través de estrategias de afrontamiento.
Algunos
ejemplos de conductas asertivas:
Tratarse
a uno mismo y a los demás con respeto.
Ser
educado pero firme.
Ser
directo y honesto con los demás.
Saber
expresar aquello que nos preocupa o desagrada frente a los demás con educación.
Saber
hablar y escuchar sin enojarse.
Ser
capaz de controlar nuestras emociones.
Ver
las críticas de los demás como una oportunidad de mejorar.
Burnout
pasivo:
El
Burnout Pasivo, por el contrario, se caracteriza por una actitud derrotista,
marcada por la apatía y la retirada del esfuerzo por cambiar la situación,
prefiriendo el distanciamiento frente a las situaciones que provocan estrés.
Algunos
ejemplos de conductas no asertivas:
Reprimir
las emociones.
Enojarse
fácilmente.
Preferir
ignorar e problema o alejarse de él antes que buscar una solución.
No
ser capaz de expresar nuestros sentimientos o reclamar nuestros derechos.
Dar
demasiada importancia a lo que puedan decir los demás de nosotros.
El Burnout activo parece estar más asociado a
elementos organizacionales o externos al trabajador, mientras que el Burnout
pasivo, se encontraría más asociado a elementos internos psicosociales. Muchas veces, el Burnout comienza con una
resistencia activa del trabajador, que gradualmente decrece ante la falta de
control y el desbordamiento sobre sus recursos o expectativas iniciales.
Tratamiento
del Síndrome De Burnout
La clave para un tratamiento eficaz del Síndrome de
Burnout es detectarlo en sus primeras fases, por lo que cuanto antes trabajemos
en el problema tras identificarlo, antes seremos capaces de mantenerlo bajo
control. Por supuesto, la iniciativa en
cuanto a su tratamiento puede provenir tanto del propio trabajador como de la
empresa o institución para la que trabaja, por lo que es importante que haya
una buena comunicación entre ambas partes y que se establezcan los mecanismos
necesarios para detectar este tipo de casos en una etapa temprana, ya sea
mediante la realización de cuestionarios o la medición de los niveles de
cortisol del empleado.
En primer lugar, las técnicas de relajación como la
meditación o la escucha de música relajante han demostrado ampliamente su
eficacia para reducir la ansiedad y mejorar el modo en que los trabajadores se
enfrentan al Síndrome de Burnout. De hecho, está demostrado que éste tipo de
prácticas aumentan la actividad de aquellas zonas del cerebro encargadas de las
emociones positivas, por lo que su práctica regular hará que el trabajador
encare los problemas de un modo mucho más productivo.
En segundo lugar, no debemos olvidar la parte física
del problema. El estrés y el burnout tienden a generar tensión muscular en
determinadas zonas del cuerpo, como los hombros o el cuello, lo que a medio y
largo plazo puede suponer la aparición de contracturas musculares, hernias
discales y otro tipo de lesiones, agravando la situación. Por ello es
importante realizar determinados estiramientos y ejercicios anti estrés como
parte de la rutina diaria (e incluso como parte de la rutina laboral si es
posible). En tercer lugar, la práctica
habitual de algún deporte (siempre adaptado a la condición física del
trabajador) ha demostrado reducir notablemente los efectos del estrés en el
organismo, como podemos ver en esta noticia. El deporte nos mantiene activos,
mejorando la salud de nuestro corazón, músculos y huesos, además de ayudar a
desconectar de nuestros problemas mientras se practica. En cuarto lugar, no podemos olvidar los
enormes beneficios que la ayuda de un profesional puede ofrecernos. De este
modo, la terapia psicológica, ya sea individual o grupal, puede hacer que el
trabajador desarrolle mecanismos eficaces para afrontar aquellas situaciones
que le producen estrés y ansiedad. Por
último, llevar un estilo de vida saludable, evitando el tabaco y el alcohol o
dormir las horas suficientes son sólo algunos de los consejos que pueden ayudar
a combatir el estrés y el Síndrome de Burnout.
Profesiones
propensas a sufrir Burnout
Determinadas profesiones, como los médicos, los
enfermeros y los docentes, presentan ciertas características que las convierten
en candidatas ideales frente a este síndrome:
Síndrome
de Burnout en enfermería y medicina
El Síndrome de Burnout es un mal muy común entre los
profesionales sanitarios. En general, la elevada burocratización de las
instituciones sanitarias hace que presenten una baja capacidad de innovación o
cambio. Esto se traduce en una baja
flexibilidad laboral, lo que dificulta enormemente la posibilidad de adoptar
medidas orientadas a optimizar o redistribuir la carga laboral entre los
trabajadores.
Por
otra parte, en muchos casos los médicos y profesionales de enfermería sufren un
" choque con la realidad" para el que su formación teórica no les ha
preparado. Esto produce un desequilibrio entre la situación real a la que deben
hacer frente y sus expectativas iniciales.
Determinadas variables del entorno, sobre todo en el ámbito
hospitalario, pueden provocar un gran nivel de estrés en estos profesionales.
Factores como la sobrecarga laboral, la presencia de ruidos molestos o el
hacinamiento propio de algunos centros sanitarios son buenos ejemplos de ello.
Uno de los aspectos clave del Síndrome de Burnout en
médicos y enfermeros es el hecho de tener que tratar con un gran número de
pacientes a lo largo de la jornada. Estos pacientes por lo general se
encuentran de mal humor debido a factores que escapan del control del personal
sanitario, como por ejemplo largos de tiempos de espera. Tratar con gente
irritable y malhumorada, que paga su frustración con el profesional acaba
generando un "efecto contagio" en el propio trabajador. Otro aspecto importante, a menudo olvidado,
respecto de este "efecto contagio" es el que se produce entre los
propios trabajadores sanitarios. De el mismo modo que la ilusión, la alegría o
la motivación se contagian, el pesimismo, la desilusión y la apatía
también. Por último, no podemos olvidar
que estos profesionales se encuentran expuestos de modo continuo al sufrimiento
y al dolor ajenos, por lo que están sometidos a una enorme presión emocional.
Además, en muchas ocasiones la vida de otra persona depende de sus decisiones y
sus acciones lo que supone una fuente de presión difícilmente igualable.
Síndrome
de Burnout en docentes - El "Síndrome del profesor quemado"
El síndrome de Burnout es un mal muy frecuente en los
profesionales de la educación. No es
inusual ver profesores que siendo jóvenes mostraban una gran vitalidad y pasión
por su labor, pero que con el paso de los años han perdido toda motivación, se
muestran fácilmente irritables o muestran evidentes signos de ansiedad y
rechazo frente a cada nueva jornada de trabajo.
Al contrario de lo que mucha gente cree, el trabajo del docente no
termina en el aula; también deben corregir trabajos, exámenes, planificar
sesiones, preparar materiales para utilizar en clase o reunirse con el resto
del equipo docente para tratar diversos asuntos. Todo ello contribuye a
aumentar su carga laboral de modo considerable, lo que sin duda es un factor de
estrés considerable. Por otra parte, hemos
asistido a un cambio del modelo educativo, en el que el profesor ha perdido la
autoridad que tradicionalmente la sociedad le otorgaba, pasando de ser una
figura sumamente respetada (e incluso a veces temida), a otra radicalmente
opuesta (sin término medio), que carece de recursos de autoridad y es objeto de
burlas y vejaciones frecuentes por parte de sus alumnos. Además, en muchas
ocasiones, los padres o tutores del alumno increpan e incluso agreden
físicamente al docente por suspender o castigar a su hijo, lo que termina por
generar un gran desgaste emocional. La
falta de recursos formativos para aprender a manejar a este tipo de
situaciones, como alumnos o grupos conflictivos, es otra de las causas de que
el Síndrome de Burnout sea tan popular entre el profesorado, pues el profesor
se ve en ocasiones indefenso e incapaz de controlar el orden de una clase, lo
que acaba provocando una profunda frustración, que día tras día, año tras año,
va generando en él una huella psicológica difícil de borrar. Por todo ello, no es de extrañar que el
personal docente muestre unas de las más altas tasas de ausentismo y baja
laboral por depresión.
Conclusiones y recomendaciones
De acuerdo con los modelos organizacionales de
interacción social y cognitivos, es importante considerar algunos factores como
medidas generales para evitar el riesgo del síndrome, aunque quizá el factor
más relevante es la capacitación y comprensión de este, como primer paso por
parte de las empresas, para luego proceder con otros factores. Algunos elementos
de atención son los siguientes:
Revisión constante de los objetivos laborales, con el fin de determinar que
estos sean realistas y alcanzables por el personal. Esto, a su vez, debe ir de
la mano de la revisión de los métodos para la evaluación del desempeño, las
descripciones de trabajo y las cargas de trabajo, de preferencia haciendo
partícipe al trabajador.
Establecimiento de mecanismos de contratación que promuevan la seguridad
laboral.
Fomento del empoderamiento de los colaboradores, mejorando, entre otros
factores, la claridad de roles, la retroalimentación, la capacitación, el
fomento de la toma de decisiones, la autonomía y el autocontrol.
Fortalecimiento de la claridad en las líneas de autoridad y responsabilidad.
Fortalecimiento de la creatividad y la autonomía en el trabajo, lo cual va de
la mano con la revisión de la estructura organizacional, los procedimientos,
los niveles de enriquecimiento de puesto y la revisión de los puestos mismos.
Análisis de los niveles de estrés y carga mental de las tareas, así como de
distribución de responsabilidad entre puestos de trabajo. Especial atención
debe darse a la cantidad de horas extras laboradas por los colaboradores.
Establecimiento de mecanismos para medir el sentimiento de equidad laboral; por
ejemplo, dentro de las evaluaciones de clima laboral.
Fortalecimiento del espíritu de equipo, de cooperación y de valores que lleven
a un mejor ambiente de trabajo.
Fortalecimiento de vínculos sociales entre los colaboradores.
Evaluación constante del clima y cultura laboral, incluyendo aspectos asociados
con el burnout.
Como se observa, algunos de los mecanismos de actuación
implican la revisión de la estructura laboral, de las descripciones de trabajo
o de las metas; otras implican el monitoreo constante de variables humanas en
el clima laboral, con el fin de determinar conductas o sentimientos que requieran
atención sistemática. Dentro de todos
los posibles métodos de abordaje, los mecanismos de retroalimentación a la
empresa y el
trabajador,
tales como evaluaciones de satisfacción del cliente, evaluaciones de desempeño
o encuestas de clima laboral, son factores centrales, pues llevan a
materializar
percepciones, conductas o sentimientos de riesgo. Entre las herramientas psicométricas más
usadas en la evaluación del síndrome que pueden ser aplicadas en
una
organización, se tiene el MBI o Inventario Maslach de Burnout, pero otros
recursos están disponibles o pueden ser diseñados para cada contexto. Todos los recursos anteriores, cuando son
utilizados sistemáticamente, y se combinan con el análisis
específico
de cada caso, el acercamiento al trabajador y el diálogo, pueden apoyar a
Recursos Humanos en la atención de puntos concretos de intervención para
prevenir
el síndrome.
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